Blog Pastoral

“A río revuelto…la misión sigue”

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Comenzamos el año con noticias que le hacen bien al país. Producto de un buen trabajo de investigación periodística, nos enteramos de un crédito intrigantemente flash dado al hijo de la Presidenta de la República, se reveló una serie de relaciones existentes entre política y privados que al cabo de poco tiempo nos permitió ver en el banquillo de los acusados a personas de la elite empresarial chilena y por último, vimos como todo el abanico político se ruborizaba ante el diario anuncio de boletas ideológicamente falsas que aparecían involucrando prácticamente a todos los partidos conocidos. Son buenas noticias, por que estas cosas no quedaron en la oscuridad y fuerzan reformas que esperamos fortalezcan nuestra aún adolescente institucionalidad.

Pero también hemos visto otro aspecto de la política, quizás el lado que atrae a quienes poseen ciertos atributos y que repudian los que los carecen: el juego. El juego maquiavélico. Desde que todas estas noticias hicieron erupción, pareciera que los protagonistas decidieron ponerse de acuerdo en un mismo modo de operar. Ellas no se cubrirían con un lodo aluviónico, eso sería imposible. Por el contrario, ellas serían manejadas de manera quirúrgica. Una a la vez, con respuestas amplias y evasivas, nunca condenando a otros de manera categórica ya que la piedra podría venir de vuelta. Toda esta magistral puesta en escena, terminaría, para algunos, con cómodos arrestos domiciliarios y para otros, con una celebración con más de 450 invitados, en el Palacio de La Moneda que anunciaba el término de la propuesta de una Comisión de Transparencia que nos daría luz en medio de la oscuridad. Este es el lado negativo, aquel que quiere dejar bajo la alfombra o en el ático, los gusanos, las arañas…¡los ratones! antes de hacerlos visibles para su fumigación inmediata.

Dentro de todo este ir y venir de declaraciones, acusaciones, destapes y negaciones, nos tenemos que preguntar cómo reaccionar como iglesia. Y la palabra de Dios nos anima a:

1. Seguir confiando en Dios en oración:

Proverbios 21:1 afirma que Dios es quien dirige a los reyes de la tierra. Incluso a aquellos que no quieren reconocerlo.

En las manos del Señor el corazón del Rey es como un río; sigue el curso que el Señor le ha trazado

Nuestra labor como cristianos será seguir confiando en el Rey que gobierna nuestro país y manifestar esa confianza en constante oración. Rogarle al Padre que Él dirija a los actuales gobernantes (incluso si no son de tu color político preferido) y lleven al país a una posición de paz, justicia y crecimiento, de tal modo que Chile pueda llegar a ser una sociedad cada vez más completa.

2. Seguir honrado a nuestros gobernantes:

1 Pedro 2:17 dice llama a que todo cristiano sea un ciudadano pronto a honrar al resto.

Den a todos el debido respeto: amen a los hermanos, teman a Dios, respeten al rey

Pedro escribió este verso en un contexto donde la persecución a los cristianos era normal, donde era difícil respetar al rey imperante, sin embargo, los llamaba a manifestar su respeto y a no tener una actitud de violencia subversiva. Jesús sería el modelo a seguir. El carácter manso y humilde de Jesús debía ser el modelo para sus discípulos.

Es por eso que es tan feo ver cristianos por las redes sociales burlándose de sus gobernantes.

Con posteos rápidos y poco profundos evidencian que sus vidas de oración por sus gobernantes son iguales a sus escupos por Facebook.

3. Seguir sirviendo como cuerpo:

Un buen amigo de oración siempre me dice: “Chile no necesita más Estado ni más mercado, sino más iglesia”. Y con eso, no se refiere a más institución, sino a más comunidades cristianas que, dependiendo del poder del Espíritu Santo, se han entregado a una vida de servicio y misión dentro de sus contextos.

Jesús dijo en Mateo 5: 16 “Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo”

Comunidades de vida cristiana que sirven y brillan en sus vecindarios y comunas. Lo hacen de manera desinteresada. Lo hacen con un amor gratuito porque fueron amadas de manera gratuita en la cruz del Calvario.

En medio del aparente caos político que estamos presenciando, nuestro deber como hijos de Dios es simple: CONFIAR, HONRAR y SERVIR. Estos tres principios los vimos en Jesús en su peor momento y son los que debemos proponer a nuestro entorno para no seguir siendo parte del problema sino de la solución.

Acerca del Autor

Cristóbal Cerón

Cristóbal Cerón

Soy cristiano y estoy casado con Alejandra, con quien tenemos tres hijas. Soy periodista y bachiller en teología. Llegué a la Iglesia Anglicana cuando tenía 14 años y recuerdo que me gustaron 3 cosas de las reuniones dominicales: la gente cantaba con pasión, el “sacerdote” era casado y se enseñaba la Biblia versículo a versículo de manera tal que la podía entender. Desde entonces, he estado comprometido en diversos grupos de jóvenes. Cuando estaba en la universidad tuve un encuentro personal con Cristo que cambió el rumbo de mi vida. Mi pasión por los jóvenes nunca ha cesado y es por eso que Dios puso en mí el deseo de comenzar una iglesia en el centro de Santiago. Es ahí donde, a diario, pasan cerca de 350 mil estudiantes y muchos de ellos aún no conocen el mensaje transformador de Jesús.

2 Comentarios

  • Buen post y buena enseñanza para todos nosotros. Pero qué dficil es no caer en las burlas y bromas a los gobernantes, sobre todo cuando pasan cosas que uno siente que son burlas hacia nosotros mismos. Pero no somos quienes para juzgar y tienes razón que hay que confiar en que Dios, y dejar qué él haga justicia (no nosotros) . Entonces a orar por nuestros gobernantes y por nosostros mismos para que nos ayude a confiar en El y tolerar todos los acontecimientos….

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